"SoloAlas"

Y no soy para nada un... ángel. Aun sigo viva.

domingo, 8 de diciembre de 2013

Y me faltas, amor mío...



Cuatro paredes que atrapan este inmenso corazón...
Cuatro nudos en la... garganta, que me la rasgan.
Cinco pasos adelante y un pasito atrás...
Cuatro noches soñándote, noches sin estrellas... noches puñeteras.
Maldigo mi llanto, que llora un olvido y es incapaz de llorar una despedida.
Amargo este sin olor, que busco de tu cuerpo... incansablemente.
Hoy hace un año...
Hace un año justo, que estuve entre tus brazos... por última vez.
Quien dijo que yo me enamoraba fácilmente? ... ojalá.
Hubiera amado en este año a hombres que lo merecían, que lo deseaban, que lo valían...
Felicidades mi vida, por amar, por ser feliz, porque... ella te corresponda.
Pero, tú me faltas amor mío...
"SoloAlas".

sábado, 7 de diciembre de 2013

Y... te abrí mis piernas.


Y... te abrí mis piernas.

Hemos tenido tiempo de amarnos... pero lo hemos perdido, tocándonos, besándonos y descubriéndonos la piel... cubriéndola a la vez... con deseo.
Hemos machacado las estrellas a gemidos y aireado nuestras ropas en la noche, en vez de adorarnos, nos hemos... comido vivos.
Podías haber pronunciado promesas, pero, perdías tu tiempo ardiendo entre mis brazos, sin darte cuenta de que yo... ardía contigo.
Si algo estaba húmedo... no eran mis ojos y si algo latía, no era el corazón...
Pude abrirte la puerta de mi vida, abrí mis piernas y entraste en mi cuerpo... Gracias a Dios...
"SoloAlas".

viernes, 27 de septiembre de 2013

Tu indiferencia.


Tu indiferencia.

Como se describen los sueños que... se rompen en segundos y se hacen fuertes en días, eternos, torturándote para conseguirlos.
Como llamas al hombre que te tatúa la piel a besos y luego se marcha... sin decir ni adiós.
Cómo y cuando acaban las mañanas esperándote...
Llevando perfumado el alma, de rosas y...  clavadas en el corazón, las espinas de esas mismas rosas.
Llorándole al recuerdo...
Arráncame, arráncame este desamor que me está volviendo loca...
Cuando comienzas a pronunciar un nombre y acabas entonando su canción.
Cuando paseas la noche y te quedas aparcada en la orilla de su pelo, matándote, por no poder estirarlo y morder la misma boca que te torturó.
Cómo y cuándo voy a olvidarte y a dejar de maldecirte y maldecirme, para bien hablarnos o mejor contarnos...
Me hiciste libre, me hiciste grande, me prestaste tus propias alas, para encerrarme en la jaula del olvido, llena de barrotes locos, retorcidos, enredados y como guardián de mi presidio, tu indiferencia...
"SoloAlas".

jueves, 27 de junio de 2013

El masaje erótico... La batalla en tu piel...


El masaje erótico... La batalla en tu piel...


Hay momentos en los que tu alma se expande y se contrae, imitando a los latidos del corazón, a los golpes de aire que entran en el pecho y te sacuden lo interno.
Eres capaz de crear cualquier cosa con tus manos, con tu cuerpo, con tus alas...
Creas mundos llenos de desiertos de sedas, en rojos intensos, en los que el calor se hace casi insoportable, se te enreda entre las piernas.
Cada gemido es una súplica, un perdón, una rendición y te das...
Sin más, te sacudes los miedos, restregando intensamente la pasión, arrastrando y derramando la piel, convertida casi en aceite... fundido.
Te adentras en el otro, traspasas los límites de lo impuro, a conciencia, metiéndote en sus huesos, en su fibra, bebiendo de su aliento, alimentándote de sus ganas.
No hay guerras más bellas, ni batallas más honestas, ningún soldado tiene el valor de enfrentarse a otro, completamente despojado de ropa, sin armas, tan solo con su piel.
Y más... sabiendo de antemano, pactando, que ambos van a perder, que ambos... van a ganar.
Se vuela a ras de piel, se nada en un mar... irisado y erizado.
Si hay que llorar, se llora con los dedos. Si hay que reír... lo haces con los pechos, si me voy a rendir, que sea en tu piel, en ti... Y si te voy a ganar, ganemos juntos, de la mano. Y como grito de guerra... tu orgasmo.
Me he sentido la dueña de tu ilusión y te he regalado la mía...

"SoloAlas"

miércoles, 26 de junio de 2013

Decirte adiós...


Decirte adiós...
Pronunciar un... hasta siempre, me ha ensangrentado la boca.
Reconocer lo que quieres y no es a mí, ha dolido en el centro del pecho, clavándose.
No me importó las risas, ni tan siquiera las tuyas, quise creer en tu Dios, a pesar de ellas.
Repetirme, una y otra vez que... si me has querido, tanto, que te has asustado. Jurármelo, para luego arrojarlo al fango, ha sido la impotencia más cruda que he vivido... aunque el mundo gritara que no me amabas, mi alma estaba totalmente convencida de que, incluso más que a ti mismo.
No es porque yo sea la ideal, por eso mismo, no ha pasado, es porque lo vi en tus ojos, lo sentí con tus manos y lo adiviné con tus lagrimas.
Pedir perdón, no sirvió de nada, a pesar de saber que no era totalmente culpable, tan solo, culpable de amarte.
No hay sitio para mí en tu vida, no soy bien vista, no llenaría las expectativas, no alcanzaría el valor, no estaría a la altura, pero... a ver si tienes cojones de encontrar a alguien que te ame, tanto.
Distintos... Que gracioso el que pronunció esa frase, como si las parejas se dieran por similitud, como si el amor, se ofreciera con test de compatibilidad, la compatibilidad solo sirve para... la tranquilidad, la serenidad, la amistad, jamás para vibrar...
Por mucho que el odio haya querido manchar lo nuestro y sin razón, o al menos, sin una razón visible, no puede borrar la pasión, nadie, ni tan siquiera tú, puedes borrarla, ni mucho menos negarla, porque fue tan viva, tan real, que pasaran mil años y... aun la recordarás.
Estamos sentenciados, desde el primer beso y si se cumple lo que rezan muchos, volveremos a reencontrarnos en otra vida, para culminar ese amor, hasta entonces... adiós, mi vida...
"SoloAlas"...

domingo, 23 de junio de 2013

Simpleza...

Simplemente, mi playa... "SoloAlas".




Simpleza...

A veces la belleza, no se aprecia en el primer instante, no es cegadora, ni resplandeciente, por el contrario es... sutil, casi inapreciable, como las brillantes motitas del mar, que le dan un matiz lleno de magia, de luz y proyectan en infinitos hilos al cielo, la sal al aire.

A veces un amigo, silencioso, respetuoso, que parece que no aporta nada a tu vida, no te hace temblar, ni vibrar, tampoco reír, ni llorar, te regala algo tan valioso como... la paz. La tranquilidad de estar frente alguien a quien... no necesitas conquistar, demostrar, valorar, solo y simplemente aceptar y amar.

Los días simples, esos que, te llevan a la cama sin sueños que lograr, esos en los que, no has sentido frío ni calor, en los que no ha ocurrido nada importante, ni bello ni desagradable. Te dejan encima del lecho... satisfecho, dejándote llevar por la dulzura del sopor, por lo agradable de... no pensar.

Las canciones sin grandes voces, sin mensajes impactantes. La simple melodía que, ni es metálica, ni romántica,  aquella que, se asemeja a las tardes de campo silenciosas, se adentran en ti, se arrastran por tus venas, consiguiendo calmar tu respiración, pausar tus dolores, templar el alma... a fuego medio.

Como el mar, cuando no nos habla, no nos dice nada, es un plato, ni tan siquiera... ruge, pero nos lleva a la lejanía de tormentas internas, para comer paz con pan.

El color marrón,  derivado del rojo y verde, que, a su vez, es la mezcla de azules y amarillos. Tono apagado, sin matices intensos, poco impactante e inapreciable y sin embargo es... el tono de la madre, de la vida... tierra, que protege del sol abrasador, el mismo que, acuna a un hijo nueve meses, en tu interior.

El agua, insípida, sin sabor, que no marea tus sentidos, ni activa tus papilas gustativas, pero que... sin ella, simplemente no hay vida.

El amor calmado, el poema simple, la historia sin memoria, la templanza, la armonía, la tibieza, todos, en el punto exacto de cocción, para nuestro... corazón. Y... te llevas una vida plena.

"SoloAlas".



sábado, 22 de junio de 2013

Gloria a...






Gloria a...
Gloria a los besos derramados, gloria a los deseos prohibidos.
A los gemidos que entonan canciones de amor.
A comerse el aliento y con ello... el mismo tiempo.
A las caricias profundas, esas que atraviesan la piel y se alojan en el alma.
A cuando una mujer, entrega sus pezones, y él... él los saborea, quemando con la boca.
Gloria a esa mano que baja paseando por tu cintura y llega a adentrarse entre tus piernas, destino deseado con ganas locas.
A los instantes en que... cualquier postura en la que te encuentres, significa la rendición y entrega absoluta.
Dulce dolor y calor, el que quema justo donde... quieres que te coman.
Maravilloso instrumento, aquél con el que tocas melodías llenas de provocación y deseo... tu cuerpo.
Espacio donde tu piel no tiene fin, se alarga con el aliento, se extiende con el intenso, se confunde con el misterio.
Gloria a cuando tus piernas, se convierten en enredaderas, cuando tus brazos son raíces y tu sexo... la tierra.
Cuando posees la fuerza de parar el tiempo y detener el giro de los planetas... hacerlo interno, poniendo al Sol como un simple... espectador.
Gloria al viaje mas profundo, en el centro del universo, subida a tus piernas y atrapando tus caderas.
A pedirte perdón a la vez... que, te mato de amor y te remato de... pasión.
Al instante en que la muerte es... simplemente una anécdota, si ocurre comiéndote la boca.
Gloria al deseo, que traiciona, que asusta, que arrodilla y engrandece a la misma vida...
"SoloAlas".

viernes, 21 de junio de 2013

Abre tu alma...


Luis Royo.




Myriam Fares... Betrouh



Abre tu alma

Tu puedes, puedes romper el destino con la fuerza de tus ganas.
Multiplica el vacío interno, entrénalo, fortalécelo y construye o... destruye aquello que te mata.
La mente tiene un enemigo poderoso y esa es la fuerza de la emoción, que se queda alojada entre la piel y los huesos y duele más que cualquier enfermedad.
Cuando no somos buenas personas, se arruga el alma, puede que vivas en esta vida más y mejor, más acomodado, con más dinero, con caprichos, con poder sobre personas que consideras inferiores, pero... cuando a tu alma no le haga falta lo material, será tan pequeñita, que se perderá en el universo.
Y al haberse alimentado de otras almas, se evaporará porque no será consistente, ni fuerte, ni tendrá capacidad de sentir, pues sus emociones no han hilado, no han crecido, ni tan siquiera, tienen raíces.
Esa es la verdadera muerte.
No con esto quiere decir que, una maldad en tu vida, te condene. Te condena el no verla, no asumirla, no cambiarla, porque a veces no somos malvados por nosotros mismos.
Lo somos, porque desde que nacemos nos han alimentado con frases destructivas, con religiones que... mienten en cada credo, con convicciones erróneas, destructivas, haciéndonos creer que somos superiores a alguien, a algún animal, a la libertad, al amor...
El color de tu piel te da derechos, o tu sexo... al único derecho que respondes cuando se te muere la piel es al de un alma, sin más. Y la belleza del alma en un universo negro, es la luz que has alimentado, el resto se pierde y se desintegra con ese negro que es la nada.
Tienes miles de batallas que ganar hasta brillar, comienza a ganarlas cuanto antes, pero gana con un fin, el amor y el amor a tu alma, es fundamental, sobre todo para poder amar esta vida, al resto de vidas y en cadena, a las siguientes y como fin... la universal. Tu vida entonces... tendrá sentido.
Un chasquido de dedos, genera una fuerza de acción imposible de medir, un zapatazo... también, pero el silencio y dar la espalda, aparte de generar y multiplicar la fuerza propia, no desgasta energía y de eso se trata...
No des poder a quien cree que lo tiene sobre ti mismo, sobre todo no gastes miedo en ello, lo peor que puede hacer es matarte. Hay quien se alimenta del miedo ajeno, eso, a la hora de la verdad, es como fango para su propia alma. Allá ellos...
No hay mayor fuerza que la convicción, la motivación, el poder de la verdad y ya llevamos demasiados años en esta tierra como para no saber qué es lo verdadero, quien miente en su propio beneficio, quien mata en nombre de Dios, quien tiene y no da y quien da y no tiene. Quien promete y no cumple, quien usa palabras sin medirlas, quien no necesita frases que adornen acciones y quien necesita frases para adornar sus mentiras.
Abre tu alma, abre tus alas y ama, sin miedo a que se rían de tu amor, eso es insignificante...
"SoloAlas"...

jueves, 20 de junio de 2013

Cardenales en el alma...

Esta es una historia imaginativa, basada en hechos reales de personas que he conocido, hechos puntuales y en la sensación que tuve con quince años, cuando un "novio" que tuve, durante diez meses, me maltrató, tuve a mi hermana cerca para quitármelo de encima.
Gracias Marivi.







Cardenales en el alma...

A veces me dolía tanto mirarla, se me hacia un nudo en la garganta y se me nublaba la vista.
Dibujar cada uno de sus cardenales con la yema de mis dedos, acariciarle el pelo, ella se echaba a llorar y me apartaba con el brazo.
Nunca entendí porque le protegía, porque le excusaba, porque siempre había una respuesta a todas mis preguntas.- Cuando está sobrio es un hombre maravilloso.
Un hombre que le robó el tiempo, la vida, la sonrisa, el amor, la juventud e incluso le robo la piel. Se la arrancó tira a tira, a palos y sin temblarle el pulso.
Me contó una noche, una de esas tranquilas, de las pocas en las que él no aparecía, que lo conoció muy jovencita, que su padre habló con él y le pareció un buen hombre.
.- Cuando me casé lo hice por huir, estaba cansada de llevar desde muy pequeña la casa, de aguantar las borracheras de mi padre  y los pellizcos y tirones de pelo de mi abuela. Que mala era, siempre me llamaba fregona, y me pegaba porque decía que era igual que la guarra de mi madre.
Mi madre se crió sin madre, ella les abandonó, salió corriendo dejando atrás todo, hoy entiendo a esa mujer, lo que no puedo perdonarle es que no se llevara a sus hijos con ella. Pero por lo menos salvó su vida.
 .- Tu padre era muy guapo, parecía el hombre con más clase del pueblo, todos sabíamos que no era rico, pero tenía pinta, pinta y porte.
Se le olvidaba contarme, que le faltaba clase y educación, que jamás fue honesto y menos cabal  y guapo por fuera, pero odioso por dentro, desde siempre.
Una de las noches en que la curaba de sus heridas, llorando me confesó, que ya en la noche de bodas le pegó.
Había bebido, lo había hecho hasta casi caer inconsciente, luego culpó a mi madre de su incapacidad. Le pego y le escupió a la cara que estaba tan delgada que casi le daba asco, y la obligó a masturbarle hasta lesionarse la mano, me contó entre lagrimas que ella no sabía nada del sexo, que jamás supo que había que hacer.
Eso se convirtió en una costumbre para él, llegaba borracho se tumbaba, y mientras la obligaba a masturbarle le pegaba collejas, y pellizcos en los pechos.
Había cosas mucho más fuertes, pero soy incapaz de relatarlas, cosas que me hicieron vomitar cuando pensaba en ellas y no me las contó mi madre, lo peor es que las vi con mis propios ojos, fui incapaz de enfrentarme a él. 
Al principio, era demasiado pequeña, luego era demasiado cobarde, la palabra cobarde va unida a mi apellido y al de mi padre... claro está.
Cobarde para soportar palizas, insultos y lo peor cobarde para soportar su olor en mi cama.
Luego estaba el problema del dinero, mi madre se pasaba los días fregando en casas ajenas, traía lo poco que entraba en casa  y él, lo gastaba en sus borracheras, luego le pegaba, porque para él, ella cobraba muy poco, le gritaba – NI PA PUTA VALES.
La veía irse todas las mañanas muy temprano, en invierno aun era de noche, se iba bajando la escalera quejándose de los huesos, huesos molidos a palos.
Yo me levantaba enseguida, me vestía y salía al colegio, a veces llegaba a la puerta del colegio una hora antes, no importaba, era libre y jugaba con las piedras de la entrada, jugaba a las familias bonitas.
Ella llegaba a la puerta del colegio a recogerme, a veces sus pasos... eran tan lentos. Por el camino siempre me agarraba muy fuerte de la mano  y me decía bajito.- Tu siempre con mamá. La gente nos miraba, a veces con cara de pena, otras como si no tuviéramos valor.
Cuando cumplí catorce años, él solía venir a recogerme al colegio, por aquella época se le metió en la cabeza de que yo me liaba con todos los niños  y no me dejaba salir a jugar, en el camino las voces de los vecinos retumbaban en mi cabeza, cobarde... revélate, os va a matar, está matando a tu madre. Aun hoy... creo que les oigo.
Mi madre cada día después del trabajo, tenía que limpiar, cocinar la cena, aguantar despierta hasta que a él le diera la gana venir, porque entre otras cosas quería cena caliente y si tenía suerte, alguna torta que otra.
Todo eso para luego caer rendido en el sofá y no dejarnos dormir con sus ronquidos. Si no había suerte, lo que le esperaba era una paliza y que abusara de ella. Ella lo dejaba, siempre tuvimos miedo de que algún día quisiera hacérmelo a mí, gracias a Dios no, lo más que llego hacer era dormir conmigo, apestando a coñac y siempre contando chistes que no tenían ninguna gracia, pero yo hacía que me reía.
Me tocaba los pechos y decía.- Ya estás hecha una mujer, que no me entere yo que esto te lo toca algún capullo... Mi madre intervenía. Lo hacía .- Vente conmigo a la cama anda, que hace frío hoy, deja a la niña, no ves que le da vergüenza que su padre le diga esas cosas.
El reía a carcajadas y entre risas.– Quieres jarana hoy, serás guarra.
Salía de mi habitación y se iba con ella de la mano, mi madre siempre cerraba mi puerta y me advertía, que cuando ella cerrara, yo echara corriendo el pestillo. Eso hacía, cerraba el pestillo y me tumbaba en la cama, tapaba mis oídos con la almohada.
Cuando fui un poco mayor, creo que tenia quince años, iba con ella a limpiar casas, vi como tenía que agacharse... casi sin poder, subir escaleras y fregar hasta caer agotada.
El mientras vagaba de un lado a otro y lo más gracioso... algunas noches lloraba porque no encontraba trabajo y se echaba la mano al pecho.- Es que tú te crees que a mí no me duele veros trabajar a las dos y yo sin encontrar nada. Que mala eres, solo verte me lo recuerdas. 
Mi madre agachaba la cabeza, cuantas veces me dieron ganas de contestarle, de gritarle.- Pues tu bien que te lo gastas, si en vez de ir a beber, fueras a buscar trabajo, aunque fuera fregando... Pero no, mi madre me miraba y me mandaba al cuarto, ella sabía que tarde o temprano yo estallaría y eso lo pagaría caro... las dos lo pagaríamos.






Nunca hubo un tiempo mejor, recuerdo que de una de sus palizas ingresaron a mi madre en el hospital, yo tenía diecisiete años. Estuve noche y día con ella, en el hospital. Ella no quería que me fuera sola a la casa con él.
Mentimos a los médicos, dijimos que se cayó por las escaleras. Yo me sentí fatal, sentí asco de mi misma, pero estaba asustada, temía el después, temía el que nos culparan a todos, porque yo crecí con la idea... de que la culpa era de los tres, mi madre por dejar que él le pegara, yo por callar y por nacer sin tener que haber nacido y el... por ser el diablo.
Los días del hospital vi a mi madre reír a carcajadas, una enfermera se disfrazo de enfermo, iba de un lado a otro con la bata, desatada atrás, se le veían las bragas, enganchada al suero, mi madre se moría de la risa y al reír se quejaba del dolor de costillas, yo mientras la miraba no podía evitar llorar.
Pensar en ella hoy me duele, pero se lo debo, le debo por lo menos el recuerdo, a él, le debo el odio, llenar mi alma de odio desde pequeña  y el miedo, gracias por darme eso, papá.
A mi madre la mató a palos, lo hizo cuando él quiso, cuando le dio la gana, eres mía y te quito la vida porque sin mí no tienes derecho a vivir.
Era un día de verano, un día de esos que te nubla la vista mirar, un día bonito.
Ella y yo llegamos de trabajar a las cuatro, el tumbado en el sofá, roncaba y estaba casi desnudo, había bebido, pero no creo que demasiado.
Al entrar en la casa, lo hicimos en silencio, como siempre, con miedo a despertarle, mi madre se apoyo en resquicio de la puerta, le miró y dijo.- Míralo, parece un ángel que no hizo nada malo en la vida y es un diablo.
 El despertó, lo hizo como nunca lo había hecho, de golpe, abrió los ojos y la miró con odio, luego dirigió su mirada a mí... con asco. No pude evitar devolverle la mirada, eso hizo que se levantara y me cruzara la cara, me lanzó la mano, impactando contra mi labio inferior, partiéndolo y pegó su cara mucho a la mía, sacando pecho, me dijo.- Vuelve a mirarme así y te mato.
Mi madre le agarraba del brazo, le rogaba llorando.- Deja a la niña, no le pegues, ella está cansada.
No puedo recordar más, solo sé que millones de veces he intentado pensar, estrujar mi cabeza, intentar recordar, pero es imposible.
Solo recuerdo a mi madre sangrando por la boca, vomitando sangre en el baño, me echaba con las manos...balbuceando.- Vete de aquí, vete no me mires, vete y no vuelvas, que yo te… y cayó al suelo.
Maldito cobarde, estuve dos horas llorando en el suelo con ella, muerta en mis brazos. Y él se tumbó a dormir la siesta...
Solo cuando vino la ambulancia, pudo darse cuenta de que la había matado. La policía le detenía y él me amenazaba.
Me dijo.- Si dices que he sido yo, te mato a ti también.
Hoy mi madre es libre, donde quiera que esté, ya no siente el dolor de sus palizas, no siente el miedo, quizá esté tranquila, se siente en el cielo y pueda respirar paz.
Me queda ese consuelo, ese y el de que nací, nací porque tenía que darle alguna alegría la vida.
Él, no tengo ni idea de que fue de él, por mi como si se pudre. Me arranqué el apellido cobarde.

La veo todos los domingos, le llevo flores. Sé que está conmigo, aun siento cuando voy por la calle su mano fuerte, y la oigo decir.- Tú, siempre con mamá. 
Cardenales en el alma, cardenales en la piel, eso es lo único que tengo de él.
"SoloAlas"...

lunes, 17 de junio de 2013

Crees que lo sabes todo y...


Bertrand Bonello en Casa de tolerancia





Una belleza Árabe más...


Crees que lo sabes todo y...
La vida que curiosa es, te desmonta las piezas de tu puzle, para recordarte que... no tienes ni idea de nada, que no se pueden tener en cuenta todos los factores, que no se pueden controlar todos los instantes y menos si eres incapaz de controlar tu corazón...
No solo tienes que aprender, asumir, resumir, digerir, aceptar y mil cosas más, también tienes que tener en cuenta los factores ajenos o...
Improvisar...
Para quienes no han vendido jamás su cuerpo, os digo que...
A veces se vende el alma y no por dinero
Por cosas como una simple caricia o una sonrisa
Se vende el alma y el cuerpo
Por cosas como... la seguridad
Se vende hasta la piel y los sueños
Cuando se busca la calidez humana
Se venden hasta las entrañas
Por una mirada de deseo, se regalan orgasmos fingidos
Pero... Hay quien un día se da cuenta y se niega hacerlo por eso, lo hace por dinero.
A esa persona se le tacha de prostituta
Pues, siento deciros que no es más "puta" que...
Quien duerme al lado de alguien y se muere por dentro por otros besos.
Cruda realidad servida en bandeja, como adorno... la puta vida.
"SoloAlas"...

domingo, 16 de junio de 2013

A ti...


Otra joya de la música Árabe... Ayan al shetaa.



A ti...

El mar, me da la vida, el mar, me recuerda a tus besos frescos, a la sal de tu mirada picara...
El sol, el sol me pica en la piel, como me picaban tus dedos y me calienta el alma, al igual que lo hacían tus caricias...
Amarte a media luz, buscar tu boca en mitad de la noche, sin tener noción del tiempo, ni de donde estaba. Ardiendo en mi entrepierna, aunque solo hiciera segundos en los que... acabábamos de hacer el amor.
Era como morir de hambre y encontrar un manjar en el desierto, en el desierto de tu piel, amor.
Aun me despierto pensando en tus besos, buscando esas caricias, llorándolas...
Como se lloran las verdaderas penas, sin lagrimas, con el alma desgarrada, impotente por no poder solucionarlo y esperando que el destino haga magia y que los cuentos esos que tanto has leído, aquellos con final feliz, sean realidades y nuestra historia forme parte del pasillo interno en la biblioteca de la vida, ese donde hay un cartel que dice... finales muy felices.
A veces, te cuento, que me rindo, que quiero rendirme, que necesito hacerlo, porque me ahogo, pero soy una puñetera cabezona y el miedo que tengo, es que pueda estar años esperando ese final...
No sabes la de veces que el aire, el aire, oye mis te quiero, esos te quiero, que rizan el viento, que salen a oscuras y a solas, peinándome el pelo, desvistiendo mi cuerpo. Esos... que nadie oye, que nadie siente, solo yo y que parten mi corazón a la vez que, me sacan una sonrisa, porque amarte, aunque sea sin tenerte, es lo más vivo, que he vivido jamás...
Dicen las viejas filosofías que, ya estoy preparada para amar, es idiota, lo estuve desde el día que abrí los ojos a la vida. Pero, ¿alguien está preparado para recibir tanto amor?.
Para que le duelan las entrañas, como me duelen a mí, pensando en ti.

"SoloAlas".

viernes, 14 de junio de 2013

Tu recuerdo.

Playamar ayer a las ocho de la mañana... no se puede ser más bonita, Málaga.
Fotografía de Cristina SoloAlas.


Una de las canciones más hermosas que oído jamás y eso que no entiendo lo que dice, pero me llega directamente al alma.



Tu recuerdo...

Fue tan dulce que pasará a mi historia personal, a sumarlo a mis recuerdos. Y seguro que inspirará muchos de mis textos, ya lo ha hecho, desde el primer día... Una batalla a besos.
Tan intenso, que desprenderme de ello... ha roto una de mis alas. Me ha costado enfrentarme a mí misma, reconstruirme, cuidarme, mimarme y abrazar a mi niña que lloraba desconsolada por tu marcha.
Olvidé en tus brazos el dolor de la vida y en el cielo los azules eran mucho más azules. No me di cuenta de lo duro, de lo injusto, de la pesadez, porque entre tus brazos, vivía elevada.
Contigo, vibró cada milímetro de mi piel, cada hueso se extendió , se alargó y se acopló a ti... en cada abrazo. Y en cada beso me juraba más y más, sin poder evitarlo. Sin poder frenarme.
En muchos miles de segundos, no hicieron falta palabras, el silencio era mágico, hermoso. Nuestros cuerpos se lo decían todo.
Mis ojos se entrecerraban mirándote, tu luz casi me cegaba y no podía evitar comerte con los ojos. Y después, cuando el mundo dejaba de mirarnos, hacer realidad ese juramento de comerte...
No habían sueños, ni metas, no habían propósitos, solo amarte y que me dejaras hacerlo. Pero a veces... simplemente no se puede.
Solo quererte, de cualquier manera, en cualquier forma, quedarme con algo...
Y al final me he salido con la mía, me queda tu recuerdo...


"SoloAlas"

sábado, 27 de abril de 2013

Vacaciones...

Muchas gracias a todos los que habéis leído parte de mi trabajo como escritora, sobre todo por demostrarme que no debo hacerlo tan mal. Para mi ha sido muy gratificante. 
Dejo el blog durante una larga temporada, lo dejo aquí y así, por si algunas personas quieren leer algo mío, oír canciones que me gustan y las imágenes y fotos que he expuesto. 
Tengo que seguir en la lucha, en el trabajo, en la educación de mis hijos y en la búsqueda de mi propia paz, para seguir. Un beso y millones de gracias, me habéis dado, siendo absolutamente desconocidos, mucho más de lo que esperaba, Gracias. Besos.
 "SoloAlas".

video


PD: Si algún día publico algo, seréis de los primeros en enteraros. Sed inmensamente felices y dichosos. Puede que vuelva... conmigo nunca se sabe...

Ven...



Ven.

Me parece mentira...
Que tus ojos sepan mirarme así... sensual
Me parece increíble que tu boca sepa a miel y a mi piel
Y sé bailarte a oscuras, en mi habitación sin que estés
Ven a mí y cállame la boca con tus besos
Ven a mí y tápame las ganas con tus brazos
Pisa mi verdad y demuéstrame que el amor existe
Que las historias tienen finales felices, dulce...
Que dentro de mi balancees tu cuerpo así
Ven aquí y cúrame las heridas a mordiscos suaves
Ven aquí y cruza mi piel para quedarte en mi alma
Me parece tan irreal que me hagas tocar las estrellas
Arrástrame por el cielo, hazme volar sobre el mar
Apuñala mis miedos y derrótalos con caricias
Ven aquí y quédate a dormir dentro de mi
Ven a mí y mátame de amor
Demuéstrame que se puede torturar con la lengua y ...tortúrame
Acompáñame a descubrir el infierno a besos... debajo de mis sabanas
Llévame al límite de la locura empujando suave, una... dos y mil veces
Ven a mí y encadéname a tu cuerpo
Mientras me penetras y sacúdete la rabia conmigo
Ven a mí, seduce, muerde y párteme en dos
Róbame el corazón y los sueños húmedos
Llora tu dolor sobre mis pechos...  que yo lameré tus lágrimas
Acerca tus caderas a las mías, y baila mi sexo...
Ven aquí...
 "SoloAlas"

viernes, 26 de abril de 2013

Bailar para ti... 25 y 26. THE END.

Fotografía y maquillaje de Myriam Franco Perez.




Bailar para ti... 25.

Poco a poco, gotita a gotita, mi cuerpo se normalizó y fui asumiendo las perdidas, aceptándolas y adaptándolas a mi vida de aquel instante.
A Anastasia, no la perdí del todo, solo su cuerpo físico. Puedo sentirla en el centro del pecho. Y si quiero verla, solo tengo que cerrar los ojos y acudir a nuestro amor, aparece y a veces hasta la oigo olisquear.
A ti, te aparqué en un rincón de mi corazón, con todo el dolor que produce cerrar la puerta y dejar dentro, todos los sentimientos.
Si alguien no entiende la frase anterior, es porque nunca ha cerrado puertas con amor, cualquiera que lo haya vivido, haya sido él o no, quien dice adiós, sabe perfectamente de lo que hablo.
La impotencia es una constante, esa se te cierra a las muñecas, impidiéndote actuar para que no haya más dolor.
La esperanza, está brillando intensamente y lucha contra la realidad, sabiendo que debes matar a esa luz inmensa y cuesta tanto matarla... está alimentada de ilusiones, de amor, de deseos, de sueños, de sonrisas y suspiros... Similar a, matarte a ti mismo.
Eso lógicamente, produce rabia y la rabia, lleva a la culpabilidad de sentirla. Son procesos muy difíciles de controlar, una batalla cruenta, interna, que mantienes contigo mismo.
Hasta que llega la resignación y te entregas a ella, desarmado y con las manos en alto.
Aceptar, aprender y avanzar. La verdadera vida.
Pero todo tiene un final, ese proceso también, el famoso túnel, con la luz al final. Lo vivimos más de una vez y dicen que a la hora de nuestra muerte, es nuestro último camino.
A veces el proceso dura toda una vida y hay que retroceder continuamente, para solucionar el problema, porque si no, nunca tendrás paz interior.
Por eso, calma, no hay que precipitar las cosas, por muy largo y duro que se nos haga, tenemos que aprender...
Eso no significa que debes anularte, que no debes ilusionarte con otras cosas, al contrario, cada ilusión nueva, es un motivo más, para seguir viviendo y la vida, es un regalo, no lo malgastemos. Eso me lo digo a mi misma, a diario, para no perder la fe.
El verdadero cambio del mundo, anular lo que está matando a nuestro planeta, comienza desde nuestro interior, de a poquito, hacia fuera.
No nos sirve de nada gritar injusticias externas, si cuando nos ocurren en el pecho, no las queremos ni oír.
Cree en ti, en tu poder, en tu fuerza, en tu belleza interior y hazlo real, día a día, tú sanarás, el mundo sanará.
Yo, escribo, porque a veces solo necesitas expresarte. Intento matar mi miedo a hablar y hasta ahora, es lo único que he encontrado para hacerlo.
Por eso debo continuar con mi historia...
Teníamos que montar el espectáculo y yo era la encargada de elaborar primero un guión, la historia, lógicamente, lo que vive en ti, es lo primero que aflora. Luego buscaríamos a los personajes de la historia, en este caso bailarines especiales y por último el proceso comercial y de marketing, para vendernos y lo mejor para ello, es creer ciegamente en lo que estás haciendo.
Los vendedores de pócimas mágicas, que no eran tales, solo duraban como mucho cuatro mercadillos, la gente no es tonta y acaba reconociendo las mentiras.
Aunque curiosamente a nuestra historia, a la de la humanidad, durante dos mil y pico años, nos han vendido una pócima mortal, mintiendo continuamente y seguimos comprándola.
Quizá sea verdad eso de que, nuestro destino sea, acabar con nosotros mismos...
La historia estaba clara, sexualidad, ya que era un espectáculo erótico, toque de humor necesario para seguir sonriendo... y yo, lo necesitaba más que nada en el mundo, y como no, nuestra historia, la que acababa de vivir, camuflada en el interior. Era inevitable, cualquiera que sea creativo, sabe que cuando las cosas afectan de verdad, de alguna manera afloran en el trabajo y los hace reales y auténticos, creíbles, sobre todo, porque lo son.
Cada madrugada, me despertaba creando. Es la hora de mi musa y me dejaba llevar por el pecho, por las tripas, por las lágrimas, por las risas, pero sobre todas las cosas, por el amor... Pues lo sentía vital, en el pecho y no solo lo sentía por ti, lo sentía por el amigo, por los niños, el mar, la vida...
Creía en mi y de nuevo, la esperanza renació, pero por mí, por mi vida. Y mi meta, fui yo, sin dejar de perder mi esencia. Aunque dudé de mi misma, muchas veces. Temblaba de dudas, tenía que volver una y otra vez atrás. Revivir y reconocer los motivos por los que había actuado y en todos vi la misma respuesta, amor.
Lo que yo llamo, acicalar mis alas.
Puesto que son las primeras que sufren, se dañan, se estropean y a veces hasta se rompen del todo, mima tus alas... eso hice.
Y nació el espectáculo, el nombre, estaba claro... El "SoloAlas"...


Bailar para ti... 26. THE END.

Primero porque era un reto, un enfrentamiento al mundo que, no quiere reconocer el erotismo y la sensualidad, como algo natural. Es nuestro método de apareamiento, como lo tiene cualquier animal y además es placentero, produce sensaciones únicas. ¿Por qué no tratarlo con el respeto y la libertad que se merecía?. Sobre todo respeto, respeto entre adultos. Siempre con el consentimiento de ambas partes. SIEMPRE.
No a la pederastia, no a las violaciones, no a los chantajes para conseguir sexo, no a las mentiras para conseguirlo, no a la prostitución infantil, no al comercio sexual obligado. NO.
Nunca te rindas, no, porque al doblar la esquina, puede estar la respuesta, puedes tenerla a un paso, o a mil, pero sigue...
Es tú sentido... el propio.
La historia del espectáculo, será para otra ocasión...
Bailar para mí, es lo que hecho desde entonces.
Bailé y disfruté de la isla. Me enamoré de ella y con ella, de sus amaneceres, de los acantilados, de sus gentes, de su mar, recordando en cada instante el mío, de sus pueblos, llorándole al mío. Doce años...
Durante mucho tiempo, te lloré a ti, por la perdida. Porque me reconocí a mí misma, que por lo que fuera, ya daba igual.
Había perdido a un gran hombre, que vi, durante aquellos meses, entregar y entregarse a los demás y a la vida, claramente.
Perdí a un gran amante, que se dio a mí, con la misma intensidad y fuerza, que lo hice yo.
Perdí al amor, aunque fuera yo sola la que lo sintiera, me costó mucho rendirme ante la evidencia, no quería verlo.
Al amigo, aquel que me apoyó, consoló, ayudó, oyó y me abrazó, aunque fuera a escondidas, me abrazó.
Y a la persona, al padre, hermano, hijo, hombre luchador, agradable, simpático, risueño, que se derretía con sus hijos, que creía y tenía su propia fe.
Las alas negras, aquellas de las que tú me hablabas, no eran tan negras créeme, llevaban corazoncitos rojos. Aunque tardé en verlo.
Lo nuestro duró seis meses, seis días, tardé en olvidar al hombre, seis semanas, al amante, seis meses, al amor, seis años, al amigo y harán falta por lo menos seis décadas, para olvidar a la persona.
Ayer paseando por mi pueblo, a mi regreso, te volví a ver y volví a sentirme orgullosa de ti, tú no me viste...
Paseabas abrazado a tu amor, ella sonreía abiertamente, me gustó su cara y la tuya... sobre todo. Había niños, guapos y risueños. Me recordó al instante de tus canciones, esos en los que te entregabas cantando y sin querer, no pude evitar sonreír abiertamente, incluso reí.
Si sirve de algo, me perdoné y te perdoné... Te deseé lo mejor y me lo deseé, desde el corazón, porque ambos, lo merecíamos.
Y me consoló ver tu felicidad. El dolor que pudimos causarnos, se redujo a nada.  Éramos los únicos que teníamos derecho a ello, tu y yo, nadie más.
The end...
"SoloAlas"...